04 julio 2016

Manga-Reseña: I am a Hero #7


Vuelvo esta semana con la ya acostumbrada reseña de I Am a Hero, Nuestros protagonistas al parecer encontraron un lugar en dónde quedarse, pero ¿podrán confiar plenamente en esta nueva gente?

El volumen empieza con Hideo siendo aconsejado por la misma mujer llamada Oda que los ha apoyado constantemente. Le sugiere que no deje su escopeta sola en ningún momento, también le pide que proteja a Hiromi.

Hideo, haciendo caso a sus palabras, decide volver a la tienda de acampar para recoger su escopeta, en donde se encontraba Hiromi descansando.

Se dirige a recoger su dotación de comida, cuando aparece un hombre que se hace llamar Sango para poder conocer a los nuevos integrantes del grupo, éste le da a Hideo el apodo de “lentes”, a Araki se le da el nombre de “barba lentes” ya que en este grupo nadie usa su nombre verdadero, y Hiromi a pesar de no estar se le nombra “J.K”

Sango con la excusa de que hay más personas decide “juzgar” al hombre de la tercera edad por haber estado esparciendo opiniones con la gente que lo rodeaba; al acusado lo ponen en un puente que en realidad es solo una escalera y terminan tirándolo, pero a pesar de que sobrevive la caída con un par de piernas rotas, es devorado por los zombis que se encontraban ahí.


Esto al parecer es muy común de ver, lo que pasa abajo y arriba del edificio es esencialmente lo mismo, le mencionan a Hideo que el líder no es Sango, sino Iura, que tiene una ballesta como arma, pero con la llegada de Hideo y su escopeta rompió el balance de las cosas.

Llega el anochecer, nuestro protagonista se dirige a su tienda de acampar a descansar, no imaginaba que Hiromi estaba esperando a que regresara, ella le da la bienvenida y Hideo comparte la comida que consiguió.

Es entonces que Hideo empieza a reflexionar sobre lo que ha presenciado y llega a la conclusión de que la mejor opción es salir de ese lugar lo más pronto posible.

Alguien se acerca buscando a Hideo, es Oda, la mujer que los ha estado apoyando durante su estancia, sin embargo viene en estado de ebriedad.

Oda empieza a hablar demasiado fuerte, por lo que Hideo intenta callarla, pero no le es posible. Ella sube al borde del techo, poniéndose en peligro, ya que si cae es técnicamente una muerte segura; se tropieza, cuando estaba a punto de caer, nuestro héroe llega para salvarla.


Aparece un silencio incómodo, y de la nada Oda le confiesa a Hideo que el grupo de Sango la había enviado para tener sexo con él.

La razón, muy simple, de esa forma buscan manipular a Hideo para su beneficio, aunque en realidad lo que quieren es su escopeta.

Hideo obviamente se niega a tener relaciones con ella, pero, quienes la mandaron quieren pruebas de que Oda tuvo relaciones con Hideo, así que él y ella idean una forma para que parezca que tuvieron relaciones.

A la mañana siguiente, Hideo es llamado a una junta para tratar asuntos de suministros. Sango le menciona a Hideo sobre lo de la noche anterior, dando a entender que sí se creyó la mentira de que tuvo relaciones Hideo con Oda.

Ya en la reunión todo se viene abajo, de la nada inmovilizan a Hideo para que de esa forma le arrebaten su escopeta, al no tener balas, Sango asume que Hiromi las tiene, así que deciden ir para tomarla como rehén para que así Hideo se vea obligado a enseñarles cómo se usa el arma.


Sin embargo Hideo les advierte que ella está infectada, y que muerde a todos a excepción de él, a pesar de saber esto deciden tomar el riesgo.



Hiromi, al ver que tienen a Hideo, logra acercarse lo suficiente para poder abatir al hombre que tenía sometido a Hideo, esto causó pánico entre todos, haciendo que Iura dispare hacia la cabeza de Hiromi con su ballesta de clavos, mientras que Sango encuentra la munición para la escopeta poniendo las cosas difíciles para Hideo.

Con la ayuda de Oda asisten a Hiromi deteniendo el sangrado, al ver esto, Sango les apunta con la escopeta, Hideo entonces le ofrece su ayuda para enseñarle a usar correctamente la escopeta.

Después de una clase rápida de cómo usarla el grupo de Sango incluyendo a Hideo decide bajar a buscar provisiones, los que se quedaron arriba empiezan a hacer ruido para que los zombis se reúnan en otra parte.

Ya una vez abajo y adentro de la tienda, todos se aventuran por el lugar, pero más tarde que temprano un ZQN aparece lanzándose hacia Sango, sin hacerle daño ya que fue aniquilado con un disparo de la escopeta.

Nadie esperaba que el sonido fuera tan fuerte, esto solo causó que los infectados se acercaran peligrosamente hacia ellos.


Sango, que ahora tenía el papel del líder dirige a todos hacia un almacén de alimentos para esconderse y buscar provisiones, uno de los integrantes de su grupo busca alimentos en un congelador, pero inesperadamente es mordido por un zombi que se encontraba ahí.

En vez de dispararle al zombi, cierran la puerta del congelador dejando atrapado al pobre hombre, que era el único que sabía moverse en el edificio, él era su esperanza de salir vivos de ahí.

La historia se enfoca ahora en Oda, quien se quedó con Hiromi. Decide llevarla cargando a un hospital, pero rápidamente es detenida y amenazada por el hombre que Hiromi dejó herido, Oda logra convencerlo para que las deje ir.

Para su mala suerte, otro ZQN que repetidas veces había intentado subir a la azotea, por fin lo logra, poniendo a Oda en peligro, ya que se encuentra vulnerable e incapaz de protegerse.


Aquí acaba este volumen de I Am a Hero que sin dudas nos deja con las ganas de saber si Oda logra salvarse de esta peligrosa situación.

No se aclara cómo terminó el grupo que bajó en busca de alimentos donde se encontraba Hideo, ¿cómo podrá Hideo sobrevivir sin su apreciada escopeta?
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